A FONDO: SEXO ANAL PARA PRINCIPIANTES

Si estás leyendo esto, seguramente sientas curiosidad por el sexo anal pero no te atreves a dar el paso o no sabes cómo iniciarte. Nosotros te ayudamos a quitar esas preocupaciones que rondan por tu cabeza. ¡Empezamos!

Poco higiénico, doloroso… Son algunas palabras que a muchas personas le vienen a la mente cuando piensan en sexo anal. Pero lo cierto es que si se practica bien os resultará limpio, nada molesto y sobre todo muy placentero. ¡Sigue leyendo para conocer todos los trucos!

CONSEJOS PARA INICIARTE EN EL SEXO ANAL

  • Comunicación y confianza

El primer paso para practicarlo será hablarlo con tu pareja. Parece obvio, pero en ocasiones es lo que más nos cuesta. Si necesitas tratar el tema con calma (recomendable si ninguno de vosotros tiene experiencia), coméntaselo fuera de la relación sexual para compartir impresiones, límites o dudas al respecto. En caso de que ya tengáis esa parte clara, puedes pedirlo mientras estéis practicando sexo, incluso guiarle con tus manos a esa zona.

En el momento del sexo anal, debe existir entre vosotros mucha confianza y comunicación abierta. Para que todo vaya sobre ruedas, ambos debéis estar relajados y es muy importante que si hay dolor paréis. El ano es una zona muy sensible y no queremos disgustos.

  • Higiene y protección ante todo

El tema higiénico es el que más suele preocupar a la hora de iniciar las relaciones con penetración anal. Para que no haya sustos, asegúrate de cumplir estos requisitos:

  • Intenta realizar una comida ligera antes del encuentro y si puedes, ve al baño antes de empezar.
  • Limpia la zona externa del ano con agua tibia y un jabón adecuado. Evita las esponjas ya que son foco de bacterias.
  • No es necesario, pero si deseas una limpieza más profunda puedes utilizar un enema horas antes del encuentro. Recuerda no abusar de este método, pues puede causar hinchazón o incluso diarrea.
  • Utiliza preservativo para prevenir infecciones y recuerda cambiarlo si vais a alternar con penetración vaginal para evitar el traspaso de las bacterias del ano a la vagina.
  • Excitación y lubricación por un tubo

La penetración del sexo anal no es tan fluida como la vaginal, así que se necesita que tu estado de relajación y de excitación sea mucho mayor.

También debes tener en cuenta que la lubricación en el ano, al contrario que en la vagina, no está presente de forma natural. Por eso es imprescindible el uso de un buen lubricante tanto en el ano como en el pene. En cuanto a qué lubricante escoger, elige uno con base de silicona puesto que durará mucho más que uno de base acuosa y no tendréis que aplicarlo constantemente. También existen lubricantes específicos para el sexo anal que ayudan a dilatar la zona además de lubricarla, lo cual siempre es un plus.

  • Con calma

Si es vuestra primera vez, ni se os ocurra empezar directamente con la penetración, pues antes de llegar a esa fase existen otras maneras de recibir estimulación en la zona que allanarán el terreno para que ambos disfrutéis del sexo anal.

Lo primordial es que no tengáis prisa, empezad suavemente y con mucho cariño. Antes incluso de introducir los dedos, acaricia la zona y juega con la lengua para que los músculos se vayan relajando. Después es el momento de introducir algún dedo perfectamente lubricado. En este punto deberías empujar un poco hacia abajo como si estuvieses defecando, así relajarás los músculos del esfínter y la dilatación se producirá más fácilmente.

  • ¿Llegaré al orgasmo?

Al contrario de lo que puede parecer, el ano es una zona altamente erógena tanto para él como para ella. Los hombres alojan en esta zona su famoso Punto P, el equivalente al Punto G femenino. Las mujeres deben saber que los nervios del clítoris llegan hasta el ano, por lo que el ano se convierte en una gran fuente de placer.

Aun así, puede que la estimulación anal no sea suficiente para alcanzar el orgasmo. En ese caso, la estimulación simultánea de la vagina, el pene o el clítoris os hará ver las estrellas.

POSTURAS RECOMENDADAS PARA EMPEZAR CON EL SEXO ANAL

El sexo anal se puede disfrutar en infinidad de posiciones, pero para iniciarse es recomendable optar por aquellas que no conlleven una penetración muy profunda o donde la mujer pueda tomar el control.

  • La vaquera

En esta postura la mujer podrá controlar totalmente la profundidad de la penetración y la velocidad del empuje.

  • La cuchara

Esta postura funciona muy bien para el sexo anal, además de conseguir una dimensión más íntima y lenta.

Dale una oportunidad al sexo anal, solo así descubrirás si te gusta o no. Como ya hemos dicho, es importante ser paciente. No hace falta que lo hagáis todo en un mismo día, podéis ir experimentando poco a poco hasta sentiros preparados del todo. Y si finalmente decides que no es lo tuyo, no pasa nada. ¡Hay miles de opciones para probar cosas nuevas en la cama!

¿Te han quedado más dudas? ¡Deja tus comentarios!